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Lucrarse a costa del dolor

Publicado 02/01/2017

Nieves Angulo, nangulo.es, laboratorios farmaceúticos, medicina, salud, tejemaneje, connivencia, lucro, enfermedades crónicas, gastritis, fútbol, farmacias.

 

Los laboratorios farmacéuticos se lucran, de todos es sabido, o al menos sería un deber del ser humano el saberlo y estar informado a este respecto.

Para lucrarse lo primero que hacen es estar en connivencia con los médicos. ¿Para qué se va a curar una enfermedad si se puede mantener al enfermo “empastillado”?

Connivencia (Del lat. conniventĭa).

1. f. Disimulo o tolerancia en el superior acerca de las transgresiones que cometen sus subordinados contra las reglas o las leyes bajo las cuales viven.

2. f. confabulación.

Tuve un amigo que durante muchos años trabajó como visitador médico, no sé si ahora se denomina así esta profesión, me contaba los tejemanejes que se traían los laboratorios con el personal médico, algunas informaciones que me daba mi amigo me ponían los vellos de punta, pero sobre todo lo que me causaba verdadero pavor eran las cifras millonarias que se manejaban en estos “acuerdos” entre unos y otros.

Tejemaneje. (De tejer y manejar).

1. m. coloq. Acción de desarrollar mucha actividad o movimiento al realizar algo.

2. m. coloq. Enredos poco claros para conseguir algo.

En una de mis visitas al médico, hablando con un doctor, le comenté que no me tragaba que no se pudiesen curar ciertas enfermedades, cuando se curaban algunos tipos de cáncer, como respuesta por su parte, recibí una amplia sonrisa.

Padezco entre otras muchas cosas gastritis, desde que me la diagnosticaron hace muchísimos años, me han dicho que no se puede curar...Me van a perdonar, pero no me lo creo. Sí me creo, por el contrario, que para los laboratorios farmacéuticos es más lucrativo medicar a una persona de por vida, que curarla de dicho mal y es que somos muchas personas las que padecemos gastritis y tomamos a diario un protector de estómago. Una vez más os insto a coger la calculadora para multiplicar el gran número de pacientes de gastritis que toma el protector, por el coste de dicha medicación, yo lo he hecho y casi me da un infarto y eso que lo he calculado con una estimación a la baja.

He puesto el ejemplo de gastritis, pero cuántas y cuántas enfermedades que nos dicen “crónicas” e incurables existen y que no son tales, simplemente conviene hacerlas crónicas y no curarlas, para utilizar el paliativo farmacéutico.

Tengo una rodilla con condromalacia rotuliana, tres cuartos de lo mismo. Un día salí de la consulta de un traumatólogo, con un diagnóstico que ya sabía y con la respuesta de que no tengo cura ni solución. Al traumatólogo en cuestión le hice la siguiente pregunta: ¿Si yo fuese en vez de una persona anónima y de mediana edad, un futbolista famoso, me hubiese dado la misma respuesta desconsoladora? Silencio por parte del médico...quien calla, otorga. No me cabe la menor duda que si yo fuese un deportista de élite y en vez de pasar consulta por la Seguridad Social, la cual pago y mantengo todos los meses, pasase consulta en una clínica privada, sé, sin lugar a duda, que ya estaría curada, de la condromalacia y de todas las enfermedades que padezco, que no me matan, pero que me causan dolor y me restan calidad de vida.

Para los laboratorios todo vale con tal de obtener pingües beneficios, se promocionan al igual que cualquier otro negocio, porque es ni más ni menos que un negocio, lo único que en sus manos manejan el dolor y el dinero de las personas.

Los medicamentos han pasado de ser bienes esenciales a simples objetos de consumo.

Hoy las reacciones adversas a los fármacos ya son la cuarta causa de muerte en el mundo.

También habría que destacar las enfermedades inventadas o bien provocadas para crear nuevos mercados y convertir en pacientes a los ciudadanos sanos.

Cómo se manipulan los ensayos clínicos a favor de los laboratorios, cómo se vence la voluntad de muchos médicos mediante la promoción, el soborno y por supuesto el llenado de sus bolsillos.

El soborno de llevan a cabo los visitadores médicos, representantes de los laboratorios, a los médicos es un secreto a voces.

Los engaños que utilizan los laboratorios para convencer al futuro usuario de una medicación, de que dicha medicación le curará o como mínimo le mejorará y le dará calidad de vida, pero sin informar al enfermo de los muchos efectos secundarios, en algunos casos la muerte, que dicha medicación puede generar.

El lucro, como ya he mencionado, que esto supone para ambas partes, laboratorios y médicos, utilizando estrategias corruptas.

Creaciones de vacunas, para enfermedades ya existentes o bien recién fabricadas en los laboratorios.

Ya no hablemos de las patentes, existen los medicamentos genéricos, pero de la consulta del médico se sale con recetas de tal o cual laboratorio, depende qué laboratorio haya “untado” más al galeno.

Claro que los laboratorios investigan con los beneficios obtenidos, sin duda, de vez en cuando nos tienen que lanzar un "hueso" para calmarnos.

En fin...todo un mundo de corrupción y sin visos de arreglo posible por parte de las autoridades pertinentes.

Esto es lo que envuelve al mundo de los laboratorios, mientras se mueva tantísimo dinero, la salud de la población valdrá menos que una “mierda” y solo interesará al propio enfermo y en algunos casos a sus familiares.

 

Nieves Angulo