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El último beso

Publicado 05/09/2012

N.Angulo,  nangulo.es,  relato,  drama,  amor,  muerte,  soledad,  pareja, besar.

 

Anoche nos enfadamos por una minucia, por tonterías y además por algo que realmente no nos concernía, por terceras personas. 

Anoche no nos dimos un beso de “buenas noches”…y me duele. 

Cuando comenzamos como pareja nos prometimos evitar irnos a la cama enfurruñados y aunque estuviésemos mosqueados, aún así, besarnos. 

Esta mañana todavía teníamos el ceño fruncido y por supuesto apenas nos hemos dirigido la palabra. 

Esta mañana no nos hemos dado un beso… 

…Y no ha sido el último beso, porque no hubo beso.

A las doce de la mañana han llamado a la puerta, dos hombres han preguntado por mí y se han presentado como   policías. Inmediatamente me he puesto a temblar y me he temido lo peor. 

Y lo peor ha ocurrido. Mi amor ha fallecido…en un accidente. 

Han pasado unos meses desde su fallecimiento y en este tiempo he reflexionado y he aprendido una lección. No me gusta esta manera de aprender lecciones, tan dura, pero al menos, he aprendido. 

…He aprendido que nunca, y digo bien, nunca, debemos acostarnos con nuestra pareja sin dar y recibir un beso de “buenas noches”. 

…He aprendido que nunca, y digo bien, nunca, debemos despedir a nuestra pareja en la puerta sin un hasta luego y sin un beso de despedida…porque… 

…Porque puede ser el último beso. 

Lloro todos los días, a todas horas, a cada minuto, a cada segundo y me retuerzo de remordimientos por no haber dado a mi pareja un beso de despedida. Por no haber abrazado su cuerpo por la noche y no haber dado en su boca ese beso de “buenas noches”. 

Lloro porque nuestro último día juntos fue atroz, porque nuestra última mirada estaba llena de resentimiento…porque no nos besamos, porque no nos perdonamos, porque no nos reímos de esos enfados tan estúpidos. 

…He aprendido que pase lo que pase, debemos besar a la persona que amamos. A la persona que elegimos y nos eligió para caminar juntos, para formar un hogar, una familia. Demostrarle a cada segundo, si, ya sé, un segundo es muy efímero ¿Pero no lo es la muerte también? Digo… demostrarle a cada segundo la intensidad de nuestro amor. 

…¿Y cómo? Con gestos, con palabras, con miradas, con “toques”, pero sobre todo con un beso… 

…Porque no sabemos si será el último beso. 

Y así, nuestra conciencia no nos jugará malas pasadas. Nuestra mala conciencia por no habernos despedido con un beso lleno de amor, no nos impedirá conciliar el sueño. 

Siempre, siempre, besa a tu pareja. 

Siempre, siempre, demuestra tu amor.

Siempre, siempre besa como si fuese la última vez. 

No sabes cuando puede convertirse ese gesto… 

…En el último beso.

  

Nieves Angulo