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Dentro de unos días

Publicado 19/02/2016

Nieves Angulo, nangulo.es, post, escritura creativa, blog, relatos, testamento vital, envejecer, experiencia, cosmética, láses, estética, jubilación.

 

Dentro de unos días cumplo un año más de vida o un año menos para finiquitar el ciclo vital que me acerca más a la muerte (según como se mire). La Parca se estará relamiendo de gusto.

Como cada año por estas fechas sufro una pequeña crisis llamada “arruguitis” y es que por ensalmo me descubro nuevos surcos que rodean mis ojos, mi boca…

Noto la piel menos tensa, más opaca y me hago el firme propósito de no mirarme al espejo ni para peinarme, ¡total! ya sé donde tengo el pelo y la cabeza, no me hace falta confirmar su ubicación frente al espejo.

También mis pechos caen unos milímetros más y mis nalgas van perdiendo su firmeza pese a las "panzadas" que me doy todos los años con la natación.

Noto reblandecidas las carnes en el interior de mis brazos y más colgantes ¡ay, qué desastre!

Y por supuesto al verme más cercana a la vejez empiezo a cuestionarme y analizar cosas en las que antes ni siquiera reparaba. ¿Dónde pasaré mi vejez? ¿Seré una persona dependiente debido a mi precaria salud?...

Afortunadamente esta crisis me dura poco ya que soy una mujer positiva y empiezo a lucubrar y dar la vuelta a todo, ya sabéis que el que no se contenta es porque no quiere.

Miro de nuevo mi rostro y me digo que sigue expresando mis años vividos que cada arruga que cada pliegue o surco, no son ni más ni menos que fruto de mis experiencias y la piel conserva la memoria.

No obstante llego a la conclusión de que debía haberme cuidado más, usar cremas y todo eso.

Me vuelve a dar optimismo el pensar que afortunadamente yo no vivo de mi físico, no me van a desahuciar para hacer películas por haber ido perdiendo lozanía y no aparentar ser una adolescente o joven, cuando ya estos ciclos están lejos.

Me regocijo porque mi mente está más lúcida que nunca y pienso que los años aunque envejecen el envoltorio, dan empaque al cerebro y me vuelvo a gustar y empiezo a ver las ventajas de cumplir años.

Gracias a las experiencias vividas, puedo escribir.

Gracias a mis dotes de observación, puedo escribir.

Gracias a la acumulación de amistades y mi fértil imaginación, puedo escribir.

Y la escritura, amigos míos, es uno de los mayores placeres que he experimentado en los últimos años y vuelvo a regocijarme.

Como mis manos siguen siendo firmes también puedo seguir pintando, otra de mis grandes pasiones, además de haber sido mi profesión durante muchos años y vuelven a ayudar los años vividos para este menester. Las pinceladas son menos dubitativas porque la firmeza de carácter se nota.

Sigo conservando la vista, no llevo gafas, no las necesito. Este detalle me vuelve a congratular porque así puedo seguir leyendo y leyendo, otra pasión que sustenta mi vida.

Y qué decir de la personalidad. Cada año transcurrido te da más firmeza al carácter y yo, que siempre he dicho lo que pienso, ahora tampoco me callo, pero he aprendido a decirlo de otras formas más sutiles, procurando no ofender y sobre todo con objetividad porque amigos míos, aunque algunos descerebrados lo piensen, nadie está en poder de la verdad absoluta, nadie, todo es debatible.

Vuelvo a sentirme positiva al pensar que aunque estoy enferma, de momento no me aqueja ningún mal que atente mi vida. Mis males son muy dolorosos, pero para qué están los analgésicos, pues a seguir tomándolos.

En fin, que un año más estoy contenta de cumplir y acumular sabiduría porque aprendo cada día algo nuevo y eso me encanta.

Además, por fin este año tengo hecho un Testamento Vital, después de algunos años empeñada en hacerlo, al final ya está. Mi complemente directo, o sea mi compañero de vida, también hizo el suyo. Por cierto, os aconsejo que lo hagáis.

Este próximo 24 de Febrero, levantaré mi copa y brindaré por todos los amigos que me han honrado con su amistad, respeto y cariño.

Brindaré también con mi hombre, el compañero que tengo desde hace casi 40 años.

 

¡Qué suerte tengo!

 

Nieves Angulo

 

Enlace: Testamento vital