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La verdadera historia del Descubrimiento de América III

Publicado 22/01/2014

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Capítulo III

Sorpresas en el ansiado viaje

 

No le importó a Cristóbal al embarcarse dejar atrás a su mujer, a sus dos hijos y a la reina Isabel, pero no se podía quitar de la cabeza a su concubina y su rubita hija (que decían algunos cabrones que no era suya)

A las tres horas de navegación, andaba por la nave cabizbajo Colón, cuando atisbó detrás de un barril una sombra - ¿pero estaré soñando? - pensó - pues no le parecía que aquella sombra era su pequeña “la niña” ¡¡pardiez!! lo era y detrás su madre “la pinta”.

Tras fundirse los tres en un abrazo, la mujer le contó que con la ayuda del marinero Rodrigo de Triana, pudieron subir a bordo ella y la niña metidas en un barril, que el marinero vació anteriormente y agujereó  para que pudiesen respirar, le siguió contando que a cambio le había prometido unos cuantos revolcones a Rodrigo, pero que no se enfadase que solo le amaba a él, a su Colón.

Al resto de la tripulación no les sentó nada bien que hubiese una mujer a bordo y ello fue causa del inicio de lo que pudo ser un primer motín, protestaban porque todos hubiesen querido llevar a sus mujeres, mancebas o efebos, para no sentirse tan solos en la larga travesía. Cristóbal les prometió que cada vez que arribaran a algún puerto les dejaría desfogarse y les daría más horas de las debidas para su entretenimiento carnal. 

La primera escala fueron las Canarias, donde además tuvieron que arreglar el timón de la Pinta, debido a este acontecimiento, pudieron quedarse en tierra más tiempo y dar así rienda suelta a sus furores. El 6 de septiembre con el alisio ventando a favor, Colón marcó rumbo al oeste. Continuaba la gran travesía.

El objetivo de Colón era el Cipango (la actual India),  advirtió a la tripulación que nadie se inquietase hasta haber navegado 700 leguas, también les dijo que a partir de esa distancia, no habría que navegar por la noche.

Sin embargo Cristóbal, decidió llevar dos cuentas sobre las distancias recorridas: una secreta o verdadera (sólo para él), y otra pública o falsa, en la que contaría de menos. El día 13 de septiembre, descubrió la declinación magnética de la tierra; y el 16 llegaron al mar de los Sargazos.

La tripulación mientras tanto, ya más relajada, tomó a “la niña” como una especie de mascota, la hacían regalos con soga anudada en formas divertidas, la traían y llevaban a caballito por la nave y se iba haciendo la travesía más corta y entretenida. También hubo cambios en la alimentación, aunque “la pinta” no cocinaba, sí que daba buenos consejos en cuanto a nutrición y las comidas sabían más sabrosas.

También hubo cambios en la Corte, la reina Isabel, dejó a un lado su furor uterino y volvió a recobrar la cordura, se frotaba las manos pensando en las riquezas que traería Colón de su viaje y que disfrutaría la Corona.

A primeros de octubre, Colón se da cuenta de que algo falla. El día 6, ya han sobrepasado las 800 leguas y noNieves Angulo, nangulo.es, rodrigo de triana, descubrimiento de america, reyes catolicos, cristobal colon, tres carabelas, la pinta, la niña, la santa maria, hermanos pinzon, historia de españa, españa. hay indicios de tierra.

La tripulación ya cansada de juegos con la pequeña, pues ya no era novedad y totalmente frustrada, inicia el primer motín durante la noche del 6 al 7 de octubre. Este se produce entre los marineros de la Santa María.

Los hermanos Pinzón apoyaron a Colón y sofocaron el motín,  sin embargo, en la noche del 9 al 10 de octubre el malestar se extendió a todos, incluidos los propios Pinzón.

Acordaron navegar tres días más y al cabo de ese tiempo si no encontraban tierra, regresarían.

El día 12 de Octubre, cuando Rodrigo de Triana llevaba a hombros y jugaba con “la niña”, ésta le preguntó - ¿Rodri, no es eso tierra? – el marinero soltó a la pequeña y subiéndose al palo mayor, lanzó el tan esperado grito: "¡TIERRA!".

 

 

Nieves Angulo

 

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